Parece que la senda que tenemos que seguir esta clara si hacemos caso a nuestros dirigentes políticos. Durante la ultima semana se ha puesto de manifiesto que Cantabria apuesta por un cambio del modelo productivo, creyendo en la sociedad el conocimiento, impulsando el I+D+i y las enérgicas renovables entre otras políticas. Además si queremos salir cuanto antes de esta crisis económica global tenemos que ayudar a nuestras empresas cantabras, los verdaderos motores de nuestra economía. Estas afirmaciones son las que lleva diciendo el Gobierno de Cantabria y el Gobierno de España durante los últimos años. Ahora parece que algunos se han dado cuenta. Iñigo de la Serna apuesta por este cambio de modelo productivo e Ignacio Diego apuesta por nuestras empresas cantabras. Por lo tanto tenemos que congratularnos ya que nuestra clase política se ha puesto de acuerdo aunque solo sea en el concepto. Pero los ciudadanos y ciudadanas no entendemos nada, ya que nuestra clase política se llevan pensando palos durante cuatro años, y ahora que se acerca el momento de las elecciones cuando hay que definir el programa electoral, sucede que los partidos de nuestra región apuestan por lo mismo, por lo tanto, tenemos que entender que cuando discuten tanto y tan acaloradamente es o bien por que hay que hacer el papelón o bien porque hay intereses que no tienen nada que ver con la política. La historia nos dice que partidos de derechas y de izquierdas difícilmente llegan a acuerdos con facilidad, pero estamos viendo que hay más cosas que les unen que les separa, esta claro que esta afirmación viene acompañada del siguiente párrafo “siempre que miren por el bien común, con sentido de estado, y se olviden de intereses personales”. No quiere decir con esto que ideológicamente defiendan los mismos postulados, quiero decir que estamos en el momento de la gestión, y gestionar con las normas de juego establecidas quiere decir que estamos en líneas cercanas más que alejadas.
Durante los próximos meses volverá esa avaricia y esa codicia que nos llevo a la crisis económica, recordando todos aquellos que ganaban 10 y gastaban 20, pensando que éramos todos millonarios. Y lo veremos porque las elecciones están a la vuelta de la esquina, y hay que empezar a escribir todo aquello que se promete pero que luego no se cumple. Estas mismas fechas estamos viendo como Álvarez Cascos deja su amado partido porque no le dan lo que quiere, y no es más que seguir chupando a costa de los demás, por favor deje paso ya que aunque solo sea para ver una cara nueva, seguro que será bueno para el partido que se esta lidiando. Además Álvarez Cascos deja el partido porque no se le ha escuchado, pero no dice que el Aznarismo haya presionado incansablemente a un Marino Rajoy que quiere librarse de la vieja guardia, y que no ha concedido una nueva oportunidad al que fue ex-ministro y “buen gestor” del Prestige para poder llegar a la jubilación. Me viene la cabeza todas esas criticas cuando Tomas Gómez y Trinidad Jiménez compitieron en una primarias en un juego de democracia interna, seguro que estará mejor que los candidatos les asignen a dedo. El partido popular esta pensando gobernar una democracia que todavía no la tienen ni dentro del propio partido. Ojo esto no significa que dentro de los demás partidos se hagan las cosas a la perfección, ya que en todos los sitios cuecen habas porque cuando estamos hablando de personas todo puede ocurrir, ya que tenemos formas muy diferentes de interpretar la realidad, pero lo que hay que exigir que por lo menos los estatutos de un partido fomenten la democracia.
Sigo reivindicando esa responsabilidad política que tanto estamos añorando con programas electorales que afronten el futuro con optimismo, asentando las bases de un nuevo modelo productivo y sobre todo de sociedad, recuperando valores olvidados como la solidaridad y compañerismo, y creando un liderazgo de verdad y no ficticio como el que estamos viviendo. Parece que estamos viviendo una crisis de identidad, como así dicen muchos.
